Vladimir Maiakovsky (聽Bagdadi, Georgia, 1893 – Mosc煤, 1930)聽 聽fue un poeta testigo de la revoluci贸n de 1905, Se enrol贸 en la fracci贸n bolchevique, hecho que como a muchos otros de su tiempo le llev贸 a la c谩rcel, donde comenz贸 a escribir. Protagonista de la bohemia literaria de principio del siglo XX, su obra fue una de las m谩s poderosas fuentes de la renovaci贸n de la poes铆a rusa. La revoluci贸n de Octubre lo encontr贸 ya fuera del partido, pero que cuando mucha de esa bohemia emigraba, lo cont贸 como uno de sus fervientes defensores y como miembro de los distintos agrupamientos art铆sticos nacidos con la revoluci贸n. Como tal, fue parte de los debates que cruzaron la d茅cada de 1920 sobre la pol铆tica que el nuevo Estado Obrero deb铆a tener hacia la producci贸n cultural y los artistas.

El derecho de los poetas 鈥淎 aferrarse como a una piedra a la palabra 鈥榥osotros鈥 en medio de un mar de silbidos y de indignaci贸n鈥 proclamaba el manifiesto futurista ruso sobre el a帽o 1912, uno de cuyos autores era Maiakovsky. Un 鈥渘osotros鈥 que durante la vida del poeta, tambi茅n incursion贸 en el teatro, el cine y la publicidad.

En su poema 鈥淯na nube en pantalones鈥, dio muestras de una l铆rica de ritmo vertiginoso que pod铆a recurrir al lenguaje callejero, la provocaci贸n a los lectores y las bombas de los populistas revolucionarios. Esta veta l铆rica fue parte de una producci贸n que explor贸 tambi茅n una 茅pica hambrienta de ser la voz de los millones de los oproimidos.

Varios libros publicados en 2015 permiten acercarnos a su obra. 鈥淧oes铆a l铆rica鈥, 鈥淢i descubrimiento de Am茅rica鈥 y 鈥淧ara la voz鈥 鈥搖na selecci贸n de poemas publicada seg煤n su edici贸n original rusa.

En 1925 Maiakovsky viaja a EE. UU., experiencia que deja plasmada en una cr贸nica que publica un a帽o despu茅s . En su breve trasbordo en Cuba observar铆a c贸mo la dominaci贸n norteamericana divid铆a al pa铆s en dos Cubas, una rica para los turistas llegados del norte, y una pobre dedicada a servirlos.

El mismo a帽o en que Dos Passos retrataba la consumista e impiadosa escena neoyorkina en Manhattan Transfer, y Fitzgerald la organizaci贸n mafiosa que dominaba al pa铆s en El gran Gatsby, Maiakovsky encuentra una naci贸n inmersa en los ritos del 鈥淒ios d贸lar鈥, donde una clase dominante astuta utiliza diferencias salariales y sindicatos amarillos para dividir a la clase trabajadora. Una burgues铆a bien armada y organizada en las instituciones de un Estado definitivamente imbricado en los negocios de la mafia a la que alimenta, mientras con sus leyes y su polic铆a castiga a la clase trabajadora:

鈥淒urante mi primer d铆a en Chicago vi una escena impensable en medio del fr铆o y de una lluvia torrencial. Obreros mojados, flacos, muertos de fr铆o, iban dando vueltas alrededor del enorme edificio de una f谩brica; unos polic铆as robustos, gordos, abrigados con impermeables, los vigilan desde las calles鈥

Si la tecnolog铆a de la que EE. UU. configuraba un paisaje de ciencia ficci贸n, Maiakovsky observa c贸mo la impactante cadena de montaje fordista permite obtener mayores ganancias a los patrones, pero precariza las condiciones laborales de quienes las producen. Maiakovsky descubre que la ostentaci贸n de su grand铆simo desarrollo burgu茅s convive con escenas medievales de escarnio p煤blico en pueblos y campos. 聽鈥淟a clase obrera, dividida como est谩, no parece estar cerca del horizonte de la revoluci贸n, pero sus posibilidades, no deben subestimarse鈥 responde a esto Maiacovsky.

Ese mismo 1925 fue un a帽o decisivo para el proceso de burocratizaci贸n del Estado obrero. Luego de la derrota de la revoluci贸n alemana, y en medio de las tensiones de la 鈥淣ueva Pol铆tica Econ贸mica鈥, Trotsky es apartado de la direcci贸n del partido, mientras Stalin introducir铆a el llamado a la construcci贸n del 鈥渟ocialismo en un solo pa铆s鈥. Desde el triunfo de la revoluci贸n, distintas tendencias art铆sticas hab铆an participado de una enorme efervescencia cultural, a煤n en medio de la guerra civil y las penurias econ贸micas.

No siempre lo consegu铆a, pero Maiakovsky no falla en escribir sus desilusiones: no renunciaba 聽a contar en sus letras las historias que para 茅l mejor respond铆an a la 茅poca aunque no siempre lograban una buena acogida en los lectores., Por un lado, iba dirigido contra la 鈥渁rrogancia comunista鈥, escribiendo dentro de una 鈥渃ultura proletaria鈥

La resoluci贸n propon铆a una conceptualizaci贸n del arte delimitada del liberalismo con que la burgues铆a se permite atribuir al arte una neutralidad pol铆tica y una autonom铆a de sus condiciones sociales, sin dejar por ello de traficar, bajo esa coartada, posiciones ideol贸gicas, sentidos comunes y si es necesario, propaganda en su favor. Se帽alaba tambi茅n que el proletariado, como clase hasta entonces despose铆da, as铆 como en el terreno de las ciencias o la tecnolog铆a, no ten铆a por qu茅 tener respuestas para todos los problemas de la forma art铆stica.

La contracara propuesta entonces es la de un populismo que no problematiza las posibilidades o l铆mites de viejas y nuevas formas o temas, que no se pregunta por la relaci贸n entre la vida y el arte como pr谩ctica aut贸noma 鈥損roblema que las vanguardias hab铆an dejado asentado en esos a帽os, entre ellos, Maiakovsky鈥, ni por las posibilidades de que las clases oprimidas no solo accedan sino que aprovechen cr铆ticamente los frutos de la cultura; s贸lo propone ampliar los temas de la f谩brica a los de la lucha de la clase obrera y campesina. Por ello, si bien la resoluci贸n en sus consecuencias pr谩cticas 鈥搎ue tampoco finalmente se cumplieron鈥 fue vista como una derrota para los promotores de la 鈥渃ultura proletaria鈥, estaban lejos del cuestionamiento que Trotsky por ejemplo hab铆a discutido en el seno del partido en los a帽os previos.

Sin duda el arte y la cultura sovi茅tica deb铆an inscribirse en un per铆odo de transici贸n, pero los objetivos de la revoluci贸n socialista no son el reforzamiento de la dominaci贸n de una determinada clase, a煤n la oprimida y mayoritaria; la construcci贸n del socialismo implica justamente la disoluci贸n de las clases. En todo caso, al 茅xito de la revoluci贸n le corresponder铆a un arte no proletario sino socialista, donde se desplegar铆an muchos frentes culturales.

Maiakovsky se encontraba viajando hacia Am茅rica cuando se publica la resoluci贸n. Estas tesis, mientras garantizaban a煤n el desarrollo y expresi贸n de las distintas tendencias que hab铆an caracterizado el r茅gimen revolucionario, supon铆an una concepci贸n del arte revolucionario que no pod铆a incluir una poes铆a como la de Maiakovsky y que pronto reducir铆a los espacios art铆sticos. El 鈥渞ealismo socialista鈥 dominar铆a la escena art铆stica sovi茅tica, donde la proliferaci贸n de estilos, teor铆as y debates que caracterizaron la 茅poca que abri贸 Octubre cada vez se angostar铆a m谩s a las alabanzas a Stalin, la tergiversaci贸n de la historia, la propaganda del r茅gimen y el silencio frente a la persecuci贸n, encarcelamiento y muerte de los opositores pol铆ticos.

En 1929, para un nuevo aniversario de la muerte de Lenin, Maiakovsky escrib铆a:

鈥淜煤laks y bur贸cratas, adulones

sectarios y borrachos

van, orgullosos, el pecho abombado

con estilogr谩ficas e insignias a montones鈥

Un a帽o despu茅s se suicida, dispar谩ndose en el coraz贸n. Sus 煤ltimos versos dicen:

鈥淟a barca del amor

se estrell贸 contra la vida cotidiana鈥.

Estoy a mal con la vida

y es in煤til recordar

dolores,

desgracias

y ofensas mutuas.

Sed felices鈥

La, podr铆amos llamar 鈥減rohibici贸n鈥 de la cultura en Rusia y la mercantilizaci贸n que Maiakovsky hab铆a visto en EE. UU ha alcanzado los niveles de las m谩s oscuras distop铆as para el poeta. 聽El derecho a una vida libre de opresi贸n que buscaba Maiakovsky y la posibilidad del disfrute y desarrollo de la creatividad humana deber铆a aferrarse a un 鈥渘osotros unidos鈥 contra la opresi贸n y censura.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aqu铆

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende c贸mo se procesan los datos de tus comentarios.