Modo día

Por fin he podido visionar “Aquaman”, la incursión en solitario del personaje de DC. Voy a hacer un breve repaso a las películas de DC desde que quieren competir (o parecerse) a Marvel. “El hombre de acero (Man of Steel)” me pareció fallida (pero nunca llegando a ser mediocre) y, considero que, se equivocaron con el tono y con el director (el señor Snyder, con el que dudo que vuelvan a contar). Repitieron jugada con “Batman V Superman”, que tuvo mejores resultados, pero que tampoco lograba encontrar la tecla adecuada.

Después nos llegó la caótica, pero muy entretenida “Escuadrón Suicida”, con los mismos aciertos (Harley Quinn) que errores (el Joker de Leto). “Wonder Woman” maravilló a muchos, pero yo no fui uno de ellos, ya que me pareció correcta sin más. Después llegó la muy criticada “La Liga de la Justicia”, que, para un servidor, y hasta el momento, era la mejor película del nuevo universo DC, desde que el Superman de Henry Cavill aterrizó en nuestras salas.

Con el fracaso de “La Liga de la Justicia” todavía demasiado fresco, nos llega esta aventura, con unas críticas tibias, pero nunca tan mediocres como las de anteriores proyectos (tiene un 64% en Rotten Tomatoes) y siendo (y esto, para un servidor, ha sido una sorpresa mayúscula, ya que me esperaba un descalabro épico) un rotundo éxito de taquilla. El por qué Wonder Woman y Aquaman han triunfado en solitario pero no juntos con Batman o Superman en “La Liga” lo dejaremos para otro momento (porque es digno de tesis doctoral).

Pues bien, he leído bastantes críticas sobre esta primera aventura en solitario del “hombre pez”, desde que es un “placer culpable” hasta que es “ridícula”. Pues no puedo estar más en desacuerdo, ya que, en mi humilde opinión (y teniéndola todavía fresca), estamos ante la mejor película del nuevo universo DC (esto es, sin tener en cuenta los Batman de Nolan).

La dirección del gran James Wan (y digo gran, porque es responsable de cuatro maravillas del cine de terror, como son las dos de “Expediente Warren” y las dos primeras de “Insidious”, así como de la séptima de “Fast and Furious”) es sobresaliente, con unos combates con unas coreografías espectaculares (ves en todo momento lo que pasa), y con unas escenas de acción que no tienen (casi) nada que envidiar a las de Marvel.

Respecto a los efectos especiales, son espectaculares (los trailers, o eran engañosos o no lucían tan bien), y aunque hay algunos excesos en el clímax final, están más que logrados (sobre todo en los combates con el villano “Black Manta”). Personalmente, le daría todos los proyectos futuros (La Liga 2, quizás, y si es que llega a hacerse), a este buen hombre (Wan), porque sabe lo que se hace.

En cuanto al guion, creo que combina muy bien varios géneros, como la comedia (al menos en la primera mitad de la cinta), el romance (aunque sea en muy bajas dosis), la acción (espectacular), el drama, la aventura o incluso el terror. El personaje principal es carismático y el resto de secundarios están bien dibujados. Muy bien estructurado el guion, al contrario de lo que se dice por ahí…

En el reparto tenemos a esa bestia que es Jason Momoa, haciendo el personaje suyo desde el minuto uno, y demostrando que fue un acierto de casting. Me encanta el toque “bad ass” que imprime al protagonista y está claro que ha nacido para el papel. Fabuloso. Respecto al gran villano de la función (Black Manta me ha gustado bastante, pero es más secundario), Patrick Wilson (un habitual en las películas del director), he echado de menos sus excesos de villano, como en la estupenda “El Equipo A”, pero está convincente.

También destacar lo sorprendente de Amber Heard, ya que hasta el momento no me la había tomado demasiado en serio, y parece que aquí ha encontrado un personaje a su gusto, teniendo una gran química con Momoa. Luego tenemos a conocidos intérpretes como el siempre maravilloso Willem Dafoe o Nicole Kidman, con intervenciones muy satisfactorias, y a un bienvenido Dolph Lundgren, que debería hacer más cine comercial (aunque en esta cinta está algo desaprovechado). La banda sonora más que correcta, y el resto de elementos muy por encima de la media.

Si le puedo buscar algún “pero” a la película, quizás sean los excesos del clímax final (demasiado CGI), y poco más. Sinceramente, me he llevado una grata sorpresa, y más leyendo críticas que la dejan de bochorno a la altura de “Batman & Robin”, seguramente, por el simple hecho de que el personaje principal lleve una armadura dorada brillante,  por algunos diseños de la película (Black Manta, aunque a mí me ha gustado como luce) o porque hablamos de personajes hablando bajo el agua y montando en caballitos de mar.

Es simple. La propuesta es la que es, no engaña a nadie, y no pretende ser una obra maestra, ya que en tu mano está aceptar las reglas del juego y dejarte llevar. Yo me lo he pasado pipa, y creo que es el camino a seguir por DC, es decir, menos oscuridad y más luz y humor (es decir, parecerse más a Marvel), porque el público no quiere dramas e intensidad, quiere pasar un buen rato, y os confirmo que al acabar la película en la sala de cine (que estaba llena y con ni una sola butaca libre), la gente aplaudía a rabiar y las opiniones escuchadas eran muy positivas.

Una aventura entretenida y muy recomendable (y más si te dejas los prejuicios en casa). De lo mejor del año, y no se me caen los anillos al decirlo bien claro y alto. Viva el Rey de los Mares.

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