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La 65 Semana Internacional de Cine de Valladolid, la veterana Seminci, concluyó este pasado fin de semana, cerrando una edición verdaderamente atípica y extraña, debido a las restricciones de aforo y a los protocolos sanitarios derivados de la pandemia causada por la enfermedad conocida como covid-19. La película húngara ‘Preparativos para estar juntos un periodo de tiempo desconocido’ obtuvo tres de los premios del palmarés oficial, incluyendo la Espiga de oro, principal galardón que otorga este certamen.

Es una lástima que en una edición donde han destacado varios de los títulos en competición, así como varios de secciones paralelas, el numeroso público que habitualmente se concentraba en las diferentes sedes y sesiones del festival haya descendido tan significativamente este año, debido a la situación sanitaria, que ha exigido al festival reducir a un 30% el aforo de las sesiones, impidiendo que una gran parte del público -así como a la recortada prensa acreditada- descubriera y disfrutara las propuestas habitualmente atractivas de este festival. En todo caso, es encomiable el empeño de la organización por haber apostado por no cancelar el festival y celebrarlo de manera física pese a todos los obstáculos y dificultades.

La película triunfadora ha sido la producción húngara Preparativos para estar juntos un periodo de tiempo desconocido, cuyo llamativo título es, junto a su premisa argumental, lo más destacado de una película que a partir de su planteamiento se va desmoronando progresivamente a medida que avanza por culpa de una narración farragosa. Sin embargo, ha sido -al parecer- la favorita del jurado oficial (presidido por el productor británico Peter Beale y del que formaban parte asimismo la actriz española Emma Suárez o la guionista Alicia Luna), que le han otorgado no sólo la Espiga de oro, máximo galardón del festival, sino también el premio al mejor nuevo director y el galardón a la mejor actriz para su protagonista, Natasa Stork, que sostiene dignamente su papel y que en un año predominantemente masculino en cuanto a los papeles de las películas concursantes, destaca claramente entre las escasas protagonistas femeninas.

Entre las películas a concurso ha destacado la estadounidense Minari, un sensible y agradable drama -sin estridencias- sobre la inmigración, que pese a poder sonar a algo ya visto, la película solventa muy bien con un guión notable y con gran sentido de la observación. Narra la historia de una familia surcoreana y su establecimiento en Arkansas en los años 80, con Reagan en la presidencia del país, y dando un gran protagonismo al benjamín de la familia, un niño pequeño cuya relación con su abuela ofrece los mejores momentos de la película.

Igualmente ha destacado la película iraní There is no evil, la flamante ganadora del Oso de oro de la Berlinale de este mismo año, a la que el jurado ha distinguido únicamente con una escueta mención especial. Su autor, Mohammad Rasoulof (una de las numerosas víctimas en el mundo de la cultura del implacable y demencial régimen del país de los ayatolás, encarcelado por su oposición política al gobierno), propone en ella cuatro historias en torno a la pena de muerte en Irán, dando el protagonismo en la mayor parte de ellas a los verdugos, que muestran diferentes actitudes hacia el cometido que su país les ha encomendado. Una obra muy notable, que destaca por la simbología de sus muy bien filmadas imágenes, la fuerza de su guion y la notable labor actoral, como viene siendo habitual en el cine iraní contemporáneo.

Otros títulos que han destacado en la sección oficial han sido la israelí Here we are, honesto y sensible drama en torno a un joven autista y la relación con su padre; la coproducción italobritánica Nowhere special, un emotivo relato sobre un padre que tiene que encontrar la familia ideal para su hijo pequeño ante el avance de su enfermedad; o la alemana El profesor de persa, una historia basada en hechos reales sobre un joven prisionero en un campo de concentración nazi, que se dedica a enseñar la lengua farsi al oficial de campo. Pese a la sobreabundancia de títulos con esta temática, la historia concreta que narra está bien contada y es muy efectiva.

En la parte negativa, hemos sufrido la discutible decisión de incluir en la sección oficial a concurso la infame película china La nuebe en su cuarto, estomagante ejercicio de pretencioso desarrollo, estilo y narrativa.

Otras secciones

En la sección paralela del festival, denominada Punto de encuentro, han destacado obras como la iraní La regla de los 180 grados, que reflexiona -como tantas otras en esta cinematografía- sobre el patriarcado instalado en el régimen del país, al contar la historia de una mujer que se ve en un grave aprieto tras sufrir su hija un accidente en un viaje que su marido le había prohibido hacer. También ha dejado buenas sensaciones la francesa Slalom, acerca de una adolescente que entrena como prometedora estrella del esquí profesional, pero cuya entrega a esta actividad y su relación con su exigente entrenador suponen un reto no sólo físico sino también psicológico y emocional.

La organización ha decidido galardonar este año con sus Espigas de honor este año a varios representantes del cine nacional, como a los directores Julio Médem, Gracia Querejeta e Isabel Coixet, y los intérpretes Javier Cámara, María Galiana y Charo López. Todos ellos acudieron a Valladolid a recoger los trofeos.

 

Palmarés de la 65 Seminci:

Espiga de Oro: Preparativos para estar juntos un periodo de tiempo desconocido, de Lili Horvát (Hungría)

Espiga de Plata: Gaza mon amour, de Mohammed y Ahmad Abou Nasser (Palestina)

Mejor director: (ex aequo) Aural, por Josep (Francia); y Ivan Ostrochovský por Siervos (Eslovaquia)

Premio ‘Pilar Miró’ al Mejor Nuevo Director: Lili Horvát, por Preparativos para estar juntos un periodo de tiempo desconocido

Mejor actriz: Natasa Stork, por Preparativos para estar juntos un periodo de tiempo desconocido (Hungría)

Mejor actor: Shai Avivi, por Here we are (Israel)

Premio ‘Miguel Delibes’ al Mejor Guion: Gaza mon amour (Palestina)

Premio ‘José Salcedo’ al Mejor Montaje: El profesor de persa (Alemania)

Mejor fotografía: La nube en su cuarto (China)

Premio del Público: Nowhere special (Italia / Reino Unido)

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